sábado, 8 de diciembre de 2018

ALMA


Qué difícil es llegar al alma
de un folio blanco,
escribir en el aire

pompas de jabón,
ser el fetiche de la humanidad
o hacer un nido de ilusiones
con hilos de curtir carne,
y desaparecer
dentro de los guantes sedosos
de un mago
que en sus manos
tiene una fábrica de palomas blancas
y un escaparate de vidas felices
en su chistera negra.
Qué difícil es llegar al alma
de un cómico,
vivir fuera del telón
de cada marioneta mortal,
hacer de loco deprimido
o resucitar
a los abuelos que lloran como niños
y a los niños que ríen como abuelos,
habitar la carpa de un circo
de imaginarias y reales lonas
con la improvisación
de unos fuegos artificiales
y un maquillaje rojo.
Qué difícil es poner disfraz
a la ternura,
aparentar ser un payaso
cuando estás desesperanzado,
y con el carmín
dibujar, veloz, una sonrisa,
pulir, furtivo, una máscara,
y con la pintura del corazón
subir al escenario y ser público,
bajar del estrado y ser actor.
Qué difícil es llegar al alma
del alma.

CARTA DE BIENVENIDA AL MUNDO DE LAS MUSAS


Bienvenida a la ciudad del arte. Estás invitada a que pasees por sus luminosas calles y alegres avenidas, por sus festivas plazas. Cuando traspases la primera esquina serás inspiración, serás obra de arte, serás color en la vida del poeta. Cuando dejes atrás la línea divisoria que separa a las mujeres mortales de las musas, yo iré a tu encuentro con los duendes de la creatividad, mojaré mis pinceles con tu luz y escribiré sobre el aire mágicos dibujos, fosforescentes palabras.
Ven y entra por la puerta del arcoiris. Es la ciudad de los sueños y de las parábolas abismales. Es el paraíso, un inmenso jardín en el que habitan trotamundos y bohemios, piratas, sirenas y cabras locas. Allí la vida es una fiesta, el jolgorio y la juerga de los hijos de la risa.
En nuestra ciudad reina la imaginación, la fantasía, la fraternidad y el respeto. El amor es azar, juego. El deseo, borrachera. La pasión, instinto. Cada amanecer es celebrado con los ritos de la fecundidad. Cada día es domingo en nuestro calendario sabático. La mayoría de los ciudadanos somos cigarras sureñas, vivimos a la vera del sol. El lejano Norte es para las hormigas y para los hombres grises. El carnaval y el buen tiempo, para los artistas y las inmortales musas.
Si quieres ser musa y aprender a volar, ser fuente de inspiraciones y locuras, con sólo venir a la ciudad del arte y soñar, alcanzarás los cielos prósperos del reconocimiento, los manantiales puros de la genialidad.
Ya no serás un simple número en la larga lista de la vida, una modesta tuerca en la cadena de producción, la mueca erótica y vulgar de un anuncio de publicidad o la mujer florero, sino la feminidad sagrada y sublime, la belleza encarnada en arte.

ALMA

Qué difícil es llegar al alma de un folio blanco, escribir en el aire pompas de jabón, ser el fetiche de la humanidad o hacer un nid...